Esta joven ama de casa salía del supermercado cargado de bolsas cuando un hombre al que no conocía de nada se ofreció a ayudarla. Ella quedó tan agradecida con la ayuda, que acabó invitándolo a pasar y a tomar un café juntos, y una cosa llevó a la otra y al final acabaron teniendo sexo duro por toda la casa, un polvazo de lo más intenso en el que demostraron, a pesar de que no se conocían de nada, que son compatibles en la cama y que ambos tienen mucha experiencia.