Durante un paseo por el parque, este hombre afortunado divisó a dos chicas alemanas y quiso tener una charla con las dos. Buscaba a mujeres atrevidas y dispuestas a todo, así que les ofreció la posibilidad de participar en un casting porno, donde en principio solo tendrían que quitarse la ropa y meterse mano entre ellas. Las dos terminaron aceptando su oferta, pero cuando las vio en pelotas y retozando en la cama, no pudo evitar meterse y participar, hasta follárselas en un trío donde ambas golfas pudieron catar su polla por turnos mientras grababan la escena.