La guapa Dillion Harper tiene una muy buena relación con un masajista, por eso, cuando tiene ganas de recibir un «masaje» repleto de aceite, solo tiene que llamarlo para contratar sus servicios y disfrutar de ellos. Su novio, que es un cornudo en toda regla, piensa que su chica recibe masajes por tener estrés laboral, pero la realidad es que cuando Dillion Harper queda con su masajista de confianza es para follárselo hasta correrse a base de bien.