La española Ginebra Bellucci y su novio estaban de camino a casa, pero el calentón que llevaban encima era más que evidente y estaba claro que no iban a aguantar hasta llegar. Sin esperarlo, encontraron un desguace de vehículos solitario y no dudaron en entrar… fue tal el morbo de hacerlo en ese lugar, que hasta se animaron a tener sexo anal en público. Los gritos de placer de ella se podían escuchar a varios metros a la redonda, pero les daba igual, estaban muy cachondos y solo pensaban en hacerlo hasta el final.