A pesar de su juventud, esta guapa tailandesa es muy lanzada y tras decidir dedicarse a ser bailarina erótica, tuvo que ir a hacer un pequeño casting donde demostró sus habilidades. Además de tener un cuerpazo natural, la asiática bailó sobre la barra de un modo muy sensual y convenció a su nuevo jefe para que la contratase, aunque aun tenía que pasar una prueba más. Y es que después de una breve charla, notó las caricias del tipo encima y captó sus intenciones, así que se lo folló en el sofá y tras un rato de sexo salvaje, consiguió su ansiado contrato como stripper.