A esta pareja le encanta la naturaleza, disfrutar del aire puro, de la vegetación, de la fauna y, lo que más nos importa a nosotros, de poder follar al aire libre. Cada vez que se van de caminata por el campo acaban haciendo lo mismo, y es que a mitad de camino, cuando están seguros de estar en una zona virgen por la que no pasa nadie, se paran a tomar un descanso en forla de follada en plena naturaleza como si de animales salvajes se tratara.