Tenía una idea de negocio, pero le hacía falta un empujón económico para conseguir sacarlo adelante. Así que acudió a un banco para pedir un crédito, aunque el director no parecía convencido y tuvo dudas en dárselo. Ella insistió y le dijo que haría cualquier cosa para conseguir el dinero, algo que el tipo interpretó como una insinuación por su parte. De repente vio como se levantó y empezaba a acariciarla, hasta caldear la reunión en su despacho y terminar besándose con su clienta, la cual acabó sin ropa y gimiendo con el polvo que los dos disfrutaron apasionadamente.