No tenía en mente salir de paseo al campo, pero decidió dar una vuelta y de repente, se encontró con una guapa rubia sola y mirando su móvil en una mesa. Empezó a darle palique y logró convencerla para ir de caminata junto a él por el bosque, hasta hacerle una oferta irrechazable. Sacó un fajo de billetes y le dijo que eran suyos si a cambio, le enseñaba sus tetitas naturales. La rubia no solo lo hizo, sino que por un poco más acabó sin bragas y disfrutando de una follada inolvidable en plena naturaleza.