Kenzie Reeves estaba trabajando de niñera para unos vecinos, y cuando los críos a los que tiene que cuidar ya estaban en la cama durmiendo, ella llamó a su nuevo novio para que le hiciera un poco de compañía. En realidad, la muy golfa quería sexo a lo bestia y su novio, que es tío con mucha experiencia, no dudó en follarle el coño lo más duro que pudo y sin perder tiempo antes de que los dueños de la casa llegaran.