Después de pasarse todo el día fuera de casa por trabajo, este tipo estaba deseando llegar a casa para relajarse viendo alguna de sus series favoritas, pero cuando llegó y pasó por delante de la habitación de su compañera de piso, la pilló a cuatro patas masturbándose con unos juguetitos un tanto extraños. Rápidamente no dudó en entrar para echarle una mano, y aunque ella al principio se moría de vergüenza, al final se dejó ayudar por su compañero de piso y acabó recibiendo una follada por el culo que le provocó varios orgasmos.