Se despertó mucho antes que su chica, pero al verla dormida y acurrucada en braguitas, le entraron ganas de meterle mano. Levantó las sábanas y comenzó a grabar su culazo, mientras le metía mano con cuidado hasta despertarla. Ella notó rápidamente las ganas de sexo que él tenía y poco a poco fue animándose también, hasta empezar el día con un buen polvazo mañanero. La pareja dejó la cámara colocada frente a la cama y se puso manos a la obra, probando varias posturas y gozando de sexo salvaje, para comenzar una nueva jornada con toda la energía del mundo.