Mientras iban en una furgoneta, buscaban chicas por la calle con la que poder grabar un vídeo subido de tono. De repente se cruzaron con una guapa secretaria, a la que invitaron a subir para luego llevarla a algún restaurante para engatusarla. Al final aceptó el ofrecimiento, hasta que vio como el chico empezaba a calentar el ambiente. Se dejó llevar y como vemos, accedió a marcarse una follada de lo más morbosa en el asiento de atrás, mientras la grababan con una cámara y el resto de conductores les veían a través de las ventanas.