La joven Nicolette estaba sentada en su jardín disfrutando del buen tiempo que hacía, respirando aire puro y relajándose un poco, cuando de repente llegó su novio y se sentó junto a ella. Tras charlar un rato de sus cosas, parece que al chico le entraron ganas de sexo, así que empezó a meterle mano a su novia mientras ella, que es un poco sumisa, se dejaba y disfrutaba del momento. Lo que ella no esperaba para nada, es que su pareja de buenas a primeras se la fuera a meter por el culo sin pedirle permiso y haciendo que perdiera la virginidad de su culito el día que menos lo esperaba.