Este turista andaba un tanto perdido en su llegada a un país nuevo, pero por suerte una sumisa tailandesa iba a ofrecerse a acompañarle durante toda su estancia en el país. Los dos hicieron buenas migas desde el principio, de hecho desde la primera noche la joven acabó quedándose con él en la habitación de hotel para hacerle compañía… bueno, más que compañía, lo que le hizo fue ofrecerle sus servicios sexuales, de ahí que se pasaran todas las noches follando como si llevaran una relación sentimental de años.